El “operativo terror” del Estado contra la huelga docente fracasó

En un artículo referido al paro docente bonaerense de 48 hs. el compañero Mariano Hermida destaca que la masividad de la huelga es directamente proporcional a furibundo ataque contra la huelga por parte del gobierno de Kicillof y de la burocracia sindical, en especial del SUTEBA.
La campaña de terror contra la huelga y los huelguistas tuvo un capítulo particular en lo que respecta al derecho a huelga ya que el gobierno presionó a los Inspectores y Equipos Directivos para desconocer las notificaciones de los docentes donde informaban su adhesión al paro y colocar falta “injustificada” en vez de paro.
El Estado no “solicitó” a los directivos y secretarios, como plantea Hermida, a consignar como “injustificada” la adhesión al paro, sino que ejerció sobre estas categorías de asalariados de la educación una presión fabulosa para obligarlos a enfrentarse con los huelguistas dividiendo de este modo al colectivo de trabajadores docentes. Sino no destacamos este hecho no podemos ponderar adecuadamente la fuerza de la huelga autoconvocada y que muchos Equipos Directivos, a pesar de los aprietes del Estado y el propio SUTEBA, consignaron paro y no falta injustificada derrotando la maniobra divisionista del gobierno.
Por otro lado, mientras la campaña del gobierno contra el derecho a huelga no había cesado el propio gobierno hizo las liquidaciones de haberes de septiembre descontando los días de paro y fueron consignados en el recibo de sueldo como PARO y no como “falta injustificada” dejando en offside a los directivos y secretarios que cedieron a la presión del Estado.



