Paritaria Vitivinícola: 62% de aumento salarial...
...pero ni pulverizando el techo salarial alcanza para salir de pobre.

Desde principios de año, trabajadores autoconvocados de las viñas mendocinas vienen reclamando un salario como corresponde. El reclamo, movilizado bodega por bodega y viña por viña, creció como un reguero de pólvora y se extendió con movilizaciones en otras provincias con actividad vitivinícola, como Tucumán, Salta y La Rioja. La situación lo amerita; en medio de un crecimiento de las exportaciones de vino, los trabajadores de cosecha perciben un salario inferior a $28.000 y los de bodega no llegan a $30.000. En ese marco, la paritaria de la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas (Foeva) estuvo enmarcada por una enorme presión de los obreros autoconvocados. El gremio, que venía pactando paritarias a la baja todos los años y que había planteado un reclamo inicial del 28%, se reposicionó pidiendo un 100% de aumento salarial.
Cómo la paritaria se empantanaba y la movilización obrera crecía, la Comisión Directiva de la Foeva convocó a una huelga nacional por 48 horas. Los autoconvocados y otros trabajadores del Sindicato, como la asamblea de Fernet Branca, decidieron convertir el paro en activo, con movilizaciones y piquetes en las bodegas y viñedos.
Los números del cierre
La negociación de la paritaria, con idas y venidas, terminó cerrando un acuerdo de un 47% Remunerativo (13% en marzo, 27% en Agosto, 37% en enero de 2020 y 47% en febrero 2022). Además, se acordaron sumas No remunerativas con las que, las categorías iniciales tanto de bodega como de viña alcanzan un aumento del 62% de aumento total (un 52% a partir de agosto). Cómo las sumas no remunerativas son fijas, representan menos porcentajes para las categorías más altas.
La Directiva de Foeva se llevó dos conquistas de la paritaria: una cometa de entre 350 y 400$ por trabajador para la "Obra Social", unos 16 millones de pesos mensuales, algo prohibido por los estatutos del Sindicato. Además, los trabajadores no afiliados pasarán a aportar, sin su consentimiento, un 1,5% de su salario al Sindicato. O sea que el aumento para los no afiliados es bastante menor, porque el aporte no es sobre el aumento sino sobre el total del salario.
El 62% de aumento para el operario inicial hace saltar por los aires la pauta salarial del 29% establecida por el Gobierno y acordada por la burocracia de la CGT. Mientras los Vitivinícolas se llevaban este porcentaje, Cavalieri suscriba un 32% para los trabajadores de Comercio, poco menos que lo conseguido por los Vitivinícolas.
Sin embargo, el acuerdo no alcanza para satisfacer el reclamo de los trabajadores en lucha: contra una canasta familiar arriba de los 100 mil pesos, los trabajadores de viñas y bodegas percibirán recién en Agosto un salario total inferior a los 45 mil pesos -muy por debajo todavía de la Canasta de Pobreza. Para alcanzar un salario equivalente a la Canasta Familiar -que en algunas bodegas como Fernet Branca se ha conquistado internamente- los trabajadores deberían haber conquistado un 400% de aumento. Ese es el punto de partida del salario, por lo que la discusión de porcentajes resulta engañosa: la consigna que se abre paso entre los autoconvocados de distintos sindicatos es la del Salario Mínimo equivalente a la Canasta Familiar.
El acuerdo entre Foeva y las empresas Vitivinícolas no fue consultado con los trabajadores, a pesar de que en las reuniones que se habían hecho con los autoconvocados, había quedado en claro que era lo que los trabajadores reclamaban. Los trabajadores Vitivinícolas llegarán a la conclusión de que la lucha por el salario está indisolublemente ligadas a la lucha por poner en pie una nueva dirección en los sindicatos, desalojando a la burocracia de los salarios de hambre y las paritarias a la baja.



